NO TE ENTIENDO ESTOY PENSANDO MIENTRAS ESCUCHO WHERE WE NOW? DE MILD ORANGE
ESTOY PENSANDO EN MUCHOS ASPECTOS DE MI VIDA, AVECES NO SE POR DONDE EMPEZAR Y NO QUIERO PEDIRLE AYUDA A CHAT GPT. ME CUESTA MUCHO ENFOCARME EN UN SOLO PENSAMIENTO Y SEGUIR EL HILO, DEBE SER POR LO CASTIGADA QUE ESTA MI CABEZA.
Empiezo otra vez, ya es de día, de tarde mejor dicho. 2:34pm. Me duelen las yemas de los dedos, anoche estuve intentando stairway to heaven y confesiones de invierno. Me percaté de que perdí todas mis grabaciones. Quizas el despojo como una forma de renacimiento. Nuevo comienzo.
Hace una semana atras pasé una experiencia bastante inusual, onírica pero de pesadilla. Me intentaban atar con precintos mientras dormía. Me acosté drogado, me levanté exaltado. Una pesadilla quizas? el cerebro me pasa factura por los daños a lo mejor. Pero ni bien logré la verticalidad de mi cuerpo sabía que estaba otra vez en la realidad. Cuatro personas totalmente a oscuras, no son personas, son solo siluetas. Bueno, no. Intentan agarrarme entre los cuatro, me golpean en la cara, justo abajo del ojo. Entonces sí, son personas jaja. No siento el dolor, pero siento una desaforada emocion retumbandome cada arteria de mi corazón. Siento la adrenalina recorrer mis piernas, espalda, brazos. Ya no es mente, es carne y musculos peleando por su integridad fisica. No pueden reducirme, no pueden calmarme ni noquearme. No pueden ni causarme dolor. No pueden controlarme. Así que en el sistema de lucha o huida, a ellos solo les queda huir, a mí me queda la parte de retomar la conciencia. Pero en los segundos de su huida, no hago más que seguirlos, al salir de mi pieza entiendo que esto esta pasando de verdad. Veo la puerta de mi hermano abierta, su cama revuelta. La adrenalina es tal que no puedo dimensionar la disparidad de mi situacion. Uno contra cuatro, pero veo uno más en la puerta de entrada. Bueno, son cinco. Corriendo, esos cinco suben a un auto azul oscuro, en marcha y al frente de mi casa. Quiero ver la patente, pero el último antes de subirse, saca un revolver, cromo brillante, caño largo, parecía de juguete y como nunca me habían disparado, pense que era de mentira, el disparo parecía de fogueo, la chispa y el fuego eran identicos a los de un tres tiros navideño o algun otro petardo chico que tirabamos en navidad o año nuevo. Pero ninguna mentira, la bala pegó en el auto de mi hermano, y yo me metí adentro, dejándo que se vayan sin oponer más resistencia. Ya tenía lo que quería, mi casa sin intrusos. La adrenalina hacía chocar mi corazón contra mi espalda y mi pecho. Dónde está León? En su pieza su cama revuelta, sus luces prendidas, pero no estaba el. Tengo sangre en el pantalón, creo que me dieron un tiro. Me miro el abdomen, las piernas, los brazos, pero no puedo entender de donde sale la sangre. Me miro al espejo, y sangro debajo del ojo, por suerte debajo y no del, pienso. Mi respiración agitada y mi corazón acelerado no me dejan concentrarme. Subo para buscar a alguien. Abro la puerta de mi hermana, está durmiendo, como si nada hubiera pasado. Inmediatamente voy a la pieza de mi otro hermano, que esta al lado. Él tampoco está. Mis pensamientos de estar soñando empiezan a tomar fuerza. Hasta que vuelvo a bajar las escaleras y lo veo a él, León. Está bien. Expresión de pánico, pero por verme sangrando. Gracias a Dios, él estaba durmiendo en la pieza de mi mamá y pudo esconderse. Estoy agradecido de poder ver a mi hermano, siento paz, aun entre tanta adrenalina. Necesitaba bajar un poco.